Informe sobre impacto e implicancias de la Asignación Universal por Hijo

Presentamos una síntesis de las principales conclusiones y recomendaciones del informe elaborado por la Asociación Ecuménica de Cuyo sobre impacto e implicancias de la Asignación Universal por Hijo en políticas públicas. El informe completo aquí.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES EN GENERAL

  • A nivel de Planificación de políticas públicas: Consideramos sumamente importante, visualizar la AUH como escenario de oportunidades para planificar y establecer acciones provinciales. Escenario de tendencias a partir de las cuales establecer posibles proyecciones, previendo no sólo las modificaciones por la acción de destinatarios o demandantes de servicios, sino como ESCENARIO DE OPORTUNIDADES, para generar, potenciar y/o mejorar, reorientar las políticas públicas provinciales y municipales.
  • A nivel de los dispositivos de políticas públicas y abordaje de las problemáticas sociales. Tener en cuenta que –en general- los dispositivos (servicios, instrumentos, etc.) de abordaje de las problemáticas sociales están diseñados para la “tutela” de las familias, sujetos, comunidades, en condiciones de pobreza.: decirles, instruirles, sobre cómo deben educar a sus hijos, cómo deben organizar el hogar, cómo deben alimentar, etc. La AUH incrementa los grados de “autonomía” de las familias. Y para acompañar esta política, es necesario también modificar las concepciones de esos dispositivos. Establecerlos no para el control y la tutela sino para la igualdad, no sólo económica sino cultural y social. Es decir que las familias puedan incrementar sus posibilidades de decisión propia, de autonomía creciente.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES PARA POLÍTICAS PÚBLICAS DIRECTAMENTE IMPLICADAS POR LA APLICACIÓN DE LA AUH

Educación

  • Es preciso propiciar y mejorar la complementariedad y sinergias de políticas (Planes, Programas, Acciones) que potencien y mejoren las condiciones de permanencia en el sistema educativo.
  • Establecer estrategias complementarias entre actores sociales diversos con presencia territorial a fin de promover el acompañamiento y mejoras de las trayectorias educativas de los niños/as y adolescentes.
  • Lo que permitiría inferirse a partir de la visualización del crecimiento de matrícula y de creación de centros y servicios (aulas satélites) del nivel de jóvenes y adultos, es que se ha incrementado la demanda de alternativas educativas que –por las características propia de la Modalidad- atiendan necesidades educativas diversas. Como desafío, a partir de la implementación de la AUH, que estaría mostrando no un “ingreso” masivo al sistema, sino que los chicos permanecen. En tal sentido habría que profundizar tanto sobre las necesidades educativas de estos sectores que hoy permanecen en el sistema educativo y en función de ellas atender y acompañar (potenciar, mejorar, fortalecer) las trayectorias educativas de estos adolescentes cuya vinculación con la escuela formal es débil y vulnerable a múltiples factores.
  • Por otra parte, se considera a la AUH como una política que rompería la tendencia en la que en los hogares de menores ingresos había que optar entre los miembros que asistían a la escuela. Esta opción dejaba muchas veces afuera a los adolescentes que debían buscar alternativas laborales para proveer ingresos (para necesidades propias y/o del grupo familiar). La mejora en los ingresos familiares podría romper el círculo en el que la familia tiene que optar cuál de los hijos accede a la educación. En este sentido, se puede afirmar que esta política permite a las familias tomar decisiones más autónomas.
  • Las políticas educativas provinciales tienen como desafío acompañar a la AUH, generando y/o fortaleciendo estrategias locales de vinculación entre las familias, la escuela y la comunidad. Pareciera que ya no sería tan necesario apoyar la compra de útiles escolares, becas de transporte o calzado. El desafío es generar estrategias para acompañar las trayectorias educativas de niños y jóvenes.

Salud

  • En función de lo expuesto en el apartado de Salud del capítulo 3, se perciben cambios en la demanda de servicios de salud, en los controles de crecimiento y desarrollo pero, a pesar de lo comentado anteriormente, estas consultas no guardan mucha uniformidad en toda la provincia. Del cruce de datos surgen dos posibles interpretaciones; una de ellas es que no todos los destinatarios asisten a los controles por lo que no se firman las libretas de AUH; otra deducción posible es que los destinatarios asisten a los controles y no son registrados correctamente en los centros de salud.
  • En conclusión, puede afirmarse que en el Plan Nacer la condicionalidad de AUH hizo que la demanda sobre el mismo, creciera con relación al año 2008 en un 97% (si consideramos que en este año se tenía un escenario sin AUH). Es en este programa donde se percibe claramente el impacto en las atenciones médicas y donde se corrobora la hipótesis que la condicionalidad ha provocado mayor inclusión en la prestación de servicios de salud.
  • Desde la información que ofrece el Plan Nacer (que sí cuenta con un sistema de registración y sistematización propio) se deduce un incremento en los controles de crecimiento y desarrollo que puede vincularse a la AUH.
  • Los controles de crecimiento y desarrollo han aumentado en un 21% en el periodo 2009/2010. Esta información estadística coincide con la percepción de los profesionales de la salud sobre el impacto positivo que ha tenido la AUH en los controles de salud y en la vacunación.
  • La AUH ha permitido acercar a la población de sectores vulnerables a los centros de salud, garantizando el derecho de los niños a realizarse controles de crecimiento y desarrollo y cumplir con el calendario de vacunación. La AUH favorece un primer acercamiento o una revinculación de ciertos sectores de población que habían dejado de asistir a los centros de salud. Que este primer contacto o “vuelta al sistema” se convierta en un vínculo más periódico con las instituciones, dependerá en parte de las nuevas estrategias de atención que se den los centros de salud y de la capacidad de los equipos de profesionales y los administrativos de generar estrategias inclusivas.
  • Será necesario profundizar el estudio de algunas situaciones particulares que se presentan en departamentos de la provincia en los que gran parte de su población recibe la AUH y sin embargo los controles de crecimiento y desarrollo disminuyeron. En algunos departamentos de zonas rurales es donde se observa esta disminución en los controles.
  • Tanto los profesionales como las familias entrevistas expresan cierto malestar o dificultad con el personal administrativo por distintas razones: Los primeros vinculan los déficit en los registros estadísticos y las familias expresan vivir situaciones de maltrato por el personal administrativo.
  • Tanto los profesionales como la familia expresan las dificultades que existen con el sistema de turnos. Es quizá este punto uno de los principales expulsores del sistema de salud.
  • Las familias han expresado mayor disconformidad y dificultad en el acceso al sistema de salud –en relación- al sistema educativo.
  • Sería conveniente que las áreas de atención primaria provincial siguieran una modalidad pre-establecida de registración y de seguimiento para acompañar esta política nacional y poder monitorear a nivel territorial qué nivel de cobertura se está logrando
  • Revalorizar el espacio de la consulta pediátrica como un ámbito de promoción y prevención de la salud, donde además de los controles de peso y talla donde pueda mirarse a la salud desde un enfoque más integral de derechos de infancia.

Niñez y Adolescencia:

  • Es en el área de atención a la problemática de Niñez y Adolescencia donde aparece más claramente el impacto y/o implicancias que la AUH –en tanto política pública de carácter nacional- pudiera mostrar más claramente su alcance. Es en esta área de gobierno donde mayoritariamente se atendía la vulneración de derechos de niños/as y adolescentes, situaciones que mayormente encontraban en las situaciones de pobreza muchas veces su punto de partida y de llegada, en tanto factor altamente condicionante.
  • La AUH en tanto Política de Transferencia de Ingresos (PTI), establece sin duda, su eficacia al consolidar un piso para las familias y que permite y facilita que el Estado provincial pueda abocarse a la atención de otras dimensiones de la protección de Derechos de niños/as y adolescentes. Abocarse, además, a la tarea de visualizar y establecer medidas para que los servicios y efectores del propio Estado cumplan y garanticen derechos (escolarización, atención de la salud, documentación, etc.). Es en estas áreas de gestión de políticas públicas, donde aparece con mayor claridad la “virtuosidad” de una política –la AUH-, que coloca un piso que permite avanzar en la efectivización de otros derechos. En tal sentido, podría afirmarse que, respecto a las situaciones históricas más generalizadas de atención en las áreas gestión gubernamental de abordaje de las problemáticas de “Niñez y Adolescencia” y/o “Minoridad”, las condiciones de pobreza e indigencia comienzan a dejar de ser el círculo irrompible que impide o limita cualquier posibilidad de establecer otras estrategias u abordajes. Estrategias que en este nuevo contexto debieran orientarse a propiciar la concreción de derechos por parte de niños/as y adolescentes que hallan vulnerados, y de mayor autonomía por parte de las familias para establecer su horizonte de vida y sus propias pautas de vida cotidiana.CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES PARA EL DESEMPEÑO DE ACTORES DE POLÍTICA PÚBLICAMunicipio
  • A medida que avanza la implementación de la AUH se pueden percibir cambios y medir posibles impactos en las prestaciones. Si tomamos como referencia el año 2010 con relación al año 2009 las prestaciones de emergencia social disminuyeron con una variación aproximada de – 24%. En cambio la relación en los años 2008/2009 la variación fue positiva 28%.
  • Es de destacar que en 7 departamentos de la provincia el impacto fue rotundo a partir de la incorporación de la AUH (2009), como es el caso del departamento de Guaymallen que es el más beneficiado con AUH con relación al total provincial y La Paz que es el departamento con mayor impacto en la relación a su población infantil departamental. En ambos casos la variación de prestaciones bajó en los años analizados. Del mismo modo se advierte que la AUH tuvo más impacto en la demanda de prestaciones en el año 2010, ya que en 15 departamentos disminuyeron las prestaciones en un 24% con relación al 2009. En los departamentos con características rurales como Junín, Lavalle, San Martín, Tunuyán; se observa una variación decreciente considerable en las prestaciones con relación al año 2009.
  • En la mayoría de las categorías (sobre todo en la demanda de alimentos con relación al año 2008) se percibe el marcado descenso en el período 2008-2010, el que claramente puede ser atribuido a la mejoras de ingresos en las familias que históricamente han recurrido al Municipio en demanda de resolución de necesidades inmediatas. Mejora en los ingresos que sin duda es producto de la percepción de la AUH por parte de las familias
  • Surge claramente en el estudio (ver capítulo 4) que ha cambiado el tipo de demanda hacia el Municipio. Se sugiere replantear la inercia institucional, fundamentalmente de las áreas sociales. Reorientar esfuerzos y recursos. Priorizar acciones de fortalecimiento del entramado social, a partir de la cercanía de este nivel de gobierno con la población. Tomar en cuenta que la demanda se crea a partir de la oferta y de continuar prestaciones de emergencia asistencial, seguirá existiendo la demanda de esos servicios.

Organizaciones Sociales

  • Las OSCs reconocen que es el espacio territorial su espacio de actuación y que la efectivización y promoción de derechos –principalmente de niños y adolescentes- es su ámbito de trabajo. En este sentido se comprende que la implementación de la AUH es una política que involucra a las organizaciones sociales, éstas intervienen de alguna manera: actuando, opinando y posicionándose. La AUH es una política pública que tiene impacto territorial y se encuentra fuertemente vinculada a los derechos de infancia.
  • La AUH posibilita en cambio, una nueva relación de los sujetos no sólo con el Estado, sino también con las organizaciones sociales. Las acciones que pueden promover las organizaciones en relación a esta medida permiten vínculos más autónomos de los sujetos, acciones no coercitivas y la no mediación con los recursos familiares. Aunque no todas las organizaciones comprenden esta nueva relación como algo superador. Se recomienda aprovechar y revalorizar la presencia territorial de las OSCs y potenciar desde allí su acción complementando la aplicación de AUH como piso para efectivizar otros derechos. Potenciar la acción pública y el involucramiento en la política pública, potenciando la acción territorial de las OSCs y optimizando su capacidad instalada para la articulación de servicios y efectores públicos con presencia territorial, cuya tendencia a la fragmentación y superposición es notoria. Para el interior de las OSCs es de gran importancia que se planteen la necesidad de generar estrategias de forma organizada y articulada. La necesidad de actuar con otros, de propiciar acciones en conjunto, reubicarse en el escenario y en la discusión pública, lo que permite revisar alianzas y profundizar las reivindicaciones políticas de cada una de ellas.

Implicancias macroeconómicas y sectoriales

De acuerdo a lo manifestado por los representantes de las diferentes cámaras que nuclean a los comerciantes, y los testimonios de los beneficiarios de la AUH; se percibe la fuerte incidencia de esta política social en el sector comercio. El aporte de la AUH se destina en buena parte o en su totalidad a la compra de materiales escolares e indumentaria, también contribuye a ampliar la matriz alimenticia de los hogares, incorporando productos como carne y yogurt.

  • La información consultada respecto a las principales tasas del mercado laboral no arroja evidencia de que políticas como la AUH, puedan ser consideradas como un desincentivo a la participación económica de la población. No constituye una alternativa a la participación en el mercado laboral, sino una ayuda que contribuye a atenuar la condición de pobreza/indigencia.
  • A nivel de CONSUMO para los sectores más pobres, por la vigencia simultánea de políticas alimentarias (como comedores escolares, entrega directa de alimentos, etc,) puede ser que la mejora de ingresos familiares producto de la AUH que se haya orientado más a la indumentaria por ejemplo. Por su parte, también se puede afirmar que, en este campo –el consumo- la AUH autonomiza a las familias. Se podría, a partir de las entrevistas realizadas, desmitificar que las necesidades se resuelven de manera unívoca, sino que se realiza de acuerdo a prioridades y pautas culturales e idiosincrasias propias. Es preciso reconocer que los usos que cada familia realiza de sus ingresos son decisión propia y no debiera caerse en la tentación de los efectores públicos vinculados a estos sectores, municipios y OSCs de indicarles a las familias cuál debiera ser el uso apropiado de los ingresos provenientes de la AUH.
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